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Consejos para saber elegir bien
Consejos para saber elegir bien

Formulados por los ingenieros del INTI




Para los que se decidan a comprar lámparas de bajo consumo, el equipo de Luminotecnia del INTI aconseja tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

* Si lo que se desea es reemplazar una lámpara incandescente por una de bajo consumo que le ofrezca el mismo tipo de luz, tiene que seleccionar la que sea de color cálido. El envase estará identificado de la siguiente manera: "Color cálido" y/o "Temperatura de color 3000 °K (grados Kelvin). Si la indicación dice "Luz día" o "Temperatura de color 6000 °K", la luz que emite esa lamparita es de un color diferente del de las lámparas incandescentes.



* Para verificar si el tono de luz es el que deseamos para nuestra instalación, es recomendable probar la lámpara antes de adquirirla.



* Las lámparas de bajo consumo no admiten muchos encendidos y apagados; por eso, si se van a realizar más de tres encendidos diarios no conviene utilizar este tipo de lámparas, ya que se agotarán prematuramente.



* Las lámparas de bajo consumo alcanzan valores de flujo nominal (cantidad de luz emitida) estables luego de 8 a 15 minutos de encendidas, a diferencia de las incandescentes, que lo hacen en forma casi instantánea.



* Se trata de lámparas fundamentalmente para uso en interiores, ya que las bajas temperaturas perjudican notablemente su funcionamiento.



* Antes de comprar, hay que tener en claro qué tipo de lámpara se quiere reemplazar. De acuerdo con esto, hay que buscar la "potencia equivalente en vatios" (W). Es decir, si una lámpara indica que es de 20 W y tiene una potencia equivalente a la lámpara incandescente de 60 W, y otra indica que es equivalente a 100 W, esta última tendrá mayor emisión de luz.



* Por último, observar en el envase cuál declara más horas de vida útil.


Extraído de Diario La Nación Viernes (22 de setiembre de 2006)
Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/842504

Alertan sobre lámparas de bajo consumo
Crítico informe del INTI

Alertan sobre lámparas de bajo consumo

Muchas de las 17 marcas más difundidas en el mercado local no cumplen con lo que prometen en el envase




Los pronósticos inquietantes sobre escasez de energía eléctrica en los próximos meses impulsan a más de un ciudadano responsable a tomar decisiones que contribuyan a paliar la situación que parece avecinarse.

Una de las medidas más accesibles es reemplazar las lámparas incandescentes que se utilizan en la casa por otras de bajo consumo (lámparas fluorescentes compactas o LFC). Estas últimas prometen la misma intensidad lumínica que las tradicionales, pero con un ahorro de entre el 75 y el 80% del consumo eléctrico y una duración hasta seis veces mayor. Es decir que si bien son más caras deberían durar mucho más y producir el mismo efecto que una incandescente. Y todo esto gastando menos energía.

Hasta ahí, todo excelente. Sin embargo, muchas personas bienintencionadas tropiezan con un problema: muchas lámparas de bajo consumo que se venden en el mercado local no cumplen con el rendimiento que prometen, algunas ahorran más energía que otras y, por último, hay otras que son inseguras y pueden producir cortocircuitos o ser causa de incendios.

Estas conclusiones surgen de un estudio realizado por ingenieros y técnicos del Laboratorio de Luminotecnia del Centro de Física y Metrología del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Los especialistas analizaron el comportamiento de 544 lamparitas de las 17 marcas más difundidas, todas importadas de China.

"La dirección del Instituto decidió encarar este trabajo a raíz de las numerosas quejas de los usuarios por dificultades con las lámparas de bajo consumo -explica el ingeniero electricista Gustavo Boggio Marzet, uno de los que redactaron el informe coordinado por el ingeniero Eduardo Yasan-. El estudio se hizo en poco más de un mes, con instrumental de gran precisión, como un goniofotómetro (equipo muy costoso que permite medir la emisiòn luminosa) y una esfera integradora de Ulbricht, que permite medir el flujo luminoso por comparación con lámparas conocidas."

Las mediciones

Para estabilizar las condiciones de emisión lumínica de las lámparas, los técnicos hicieron un encendido inicial de cien horas, alternado con ciclos de apagado. Sólo después procedieron a medir los parámetros eléctricos.

Los resultados de la investigación muestran que hay lámparas de bajo consumo que iluminan menos que el valor equivalente de una lámpara incandescente indicado en el envase, otras que duran mucho menos de lo que prometen y productos de tres marcas que, a pesar de llevar en su envase el sello de seguridad eléctrica "S", basado en las certificaciones de organismos privados como IRAM, Bureau Veritas y TÜV, interrumpieron su funcionamiento y produjeron cortocircuitos en la instalación. Por último, algunas lámparas ahorran menos que otras.

"Aunque la vida útil indicada en los envases varía entre 3000 y 8000 horas -afirma Boggio Marzet-, nos encontramos con que en algunas marcas un porcentaje importante dejaba de funcionar antes de las 100 horas de encendido. En el caso de una de las marcas estudiadas, por ejemplo, el 66% de las lámparas dejó de iluminar antes de cumplir el 2 o 3% de su vida útil. Es decir que dejaron de funcionar 19 de las 32 lámparas." Según el investigador, otro problema es que, como están destinadas al mercado europeo, vienen marcadas para 230 volts, lo que se traduce en alrededor de un 5% de pérdida de tensión (porque en nuestro país utilizamos 220) y por lo tanto de emisión luminosa. "Muchas lámparas de las estudiadas no dan lo que prometen en el envase, eso es competencia desleal", afirma.

Qué hacer

¿Significa esto que no hay que optar por las lámparas de bajo consumo? Por el contrario, los especialistas del INTI recomiendan hacerlo, pero teniendo en cuenta ciertos recaudos a la hora de comprar.

"Es mucho el ahorro de electricidad que puede lograrse si se opta por un sistema de iluminación eficiente -concluye Boggio Marzet-. Nosotros estamos por presentar un proyecto con la Universidad de Tucumán sobre iluminación eficiente en ciudades y edificios. La idea es que, solamente en señalización, se pueden ahorrar varios gigavatios por año. Y eso es muchísimo y se traduce en muchísimo dinero. Le doy un ejemplo: nosotros desarrollamos un programa de asistencia a municipios para ahorrar electricidad en el alumbrado público. En el que menos resultado obtuvimos, logramos un 15% de ahorro en la factura mensual de energía eléctrica. Si se calcula que un municipio pequeño puede gastar en ese rubro 30.000 pesos mensuales o más, se comprenderá la trascendencia de estas medidas. En poco tiempo se recupera lo que se invierte para ponerlas en práctica."

Quién desee consultar sobre este estudio, puede hacerlo en el INTI, por los teléfonos 4713-5027 o 4724-6213/6281/6286.

Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION

Extraído de Diario La Nación Viernes (22 de setiembre de 2006)
Link permanente: http://www.lanacion.com.ar/842503
 
 
 
 
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